Fuimos niños con llave - Latchkey Kids
Desarrollando Autonomía
DESARROLLO DE PERSONAS


Fuimos niños con llave
A quienes nacimos entre mediados de los sesenta y mediados de los setenta a veces nos llaman latchkey kids: los niños que regresaban de la escuela con una llave de casa colgada al cuello o guardada en la mochila.
Llegábamos a una casa vacía.
Calentábamos la comida, hacíamos la tarea, veíamos televisión, salíamos a jugar y aprendíamos a resolver pequeños problemas antes de que nuestros padres regresaran del trabajo.
No necesariamente fue abandono. Muchas veces fue simplemente la realidad de familias en las que los adultos trabajaban y había pocas alternativas para cuidar a los hijos después de clases.
Aquella experiencia nos enseñó independencia, responsabilidad y cierta capacidad para arreglárnoslas solos.
Pero también pudo enseñarnos algo menos visible: a no pedir ayuda, a no preocupar a nadie y a creer que necesitar a otros era una debilidad.
Tal vez por eso muchas personas de nuestra generación valoran tanto la autonomía, desconfían de la supervisión excesiva y prefieren encontrar una solución antes que levantar la mano.
No creo que nuestra infancia haya sido mejor ni peor.
Fue distinta.
Y quizá una parte de quienes somos hoy comenzó aquella tarde en la que abrimos solos la puerta de casa por primera vez.
