La lección puede compartirse. La vulnerabilidad debe investigarse localmente.

Cuando otra organización enfrenta una falla, la pregunta no es si nuestro sistema es igual, sino si podría producir el mismo resultado. Descubre por qué las lecciones pueden compartirse, pero las vulnerabilidades deben investigarse desde las condiciones reales de cada sistema.

SOLUCIÓN DE PROBLEMAS

Katsu Watanabe

9/11/20263 min leer

La lección puede compartirse. La vulnerabilidad debe investigarse localmente.

Cuando ocurre una falla grave en un hospital, una planta o cualquier otra organización, es natural preguntarse si algo similar podría suceder en nuestro sistema.

Revisamos el reporte. Comparamos procedimientos. Buscamos la causa raíz identificada por la otra organización y tratamos de determinar si existe también en la nuestra.

Si nuestro proceso es diferente, podemos sentirnos tranquilos.

Pero quizá estamos haciendo la pregunta equivocada.

La pregunta no debería ser:

> ¿Nuestro sistema es igual al sistema que sufrió la falla?

Debería ser:

> Dadas nuestras propias condiciones, ¿podría nuestro sistema producir el mismo resultado?

La diferencia parece pequeña, pero cambia por completo la investigación.

El mismo resultado no necesita la misma causa

Dos hospitales pueden experimentar el mismo evento adverso sin haber seguido el mismo procedimiento. Dos plantas pueden entregar el mismo defecto sin utilizar la misma tecnología. Dos equipos pueden perder la misma información aunque sus métodos de trabajo sean distintos.

El resultado puede parecer idéntico. El camino que condujo hasta él puede ser completamente diferente.

Cada sistema tiene su propia combinación de estándares, decisiones, cargas de trabajo, interfaces, supuestos y condiciones anormales. Incluso cuando dos organizaciones realizan aparentemente el mismo trabajo, las circunstancias locales rara vez son exactamente iguales.

Por eso, importar la causa raíz encontrada por otra organización puede conducirnos a una falsa sensación de seguridad.

Podemos revisar si esa causa existe en nuestro sistema, comprobar que no existe y concluir que el problema no podría ocurrir aquí.

Sin embargo, nuestro sistema podría llegar al mismo resultado por otro camino.

Aprender de otros no significa copiar sus conclusiones

Esto no significa que los reportes externos sean inútiles. Al contrario: compartir experiencias evita que cada organización tenga que aprender únicamente a través de sus propios errores.

Pero una lección externa debería iniciar una investigación, no terminarla.

El incidente de otra organización no nos entrega nuestra causa raíz. Nos entrega una posibilidad que merece ser examinada.

En lugar de preguntar únicamente si tenemos el mismo procedimiento, el mismo equipo o la misma falla, podríamos preguntar:

* ¿Qué tendría que suceder aquí para llegar al mismo resultado?

* ¿Qué barreras deberían impedirlo?

* ¿Funcionan esas barreras bajo las condiciones reales de trabajo?

* ¿Qué ocurre cuando aumenta la carga, falta información o aparece una condición anormal?

* ¿Qué supuestos locales estamos dando por seguros sin haberlos comprobado?

Estas preguntas no intentan reproducir la investigación ajena. Utilizan su experiencia para cuestionar nuestro propio sistema.

Las barreras existen dentro de condiciones reales

Con frecuencia evaluamos un sistema observando cómo debería funcionar. Revisamos el procedimiento, confirmamos que existe un control y verificamos que alguien sea responsable de ejecutarlo.

Pero una barrera no es efectiva simplemente porque aparezca en un documento.

Su capacidad para proteger el resultado depende de las condiciones en las que debe operar: tiempo disponible, información accesible, claridad de las señales, carga de trabajo, coordinación entre áreas y respuesta ante las excepciones.

Una barrera que funciona durante una operación normal puede debilitarse cuando varias condiciones cambian al mismo tiempo. Y es precisamente allí donde una experiencia externa puede ayudarnos: no para decirnos cuál es nuestra causa, sino para recordarnos que un resultado que parecía improbable es posible.

La investigación local debe explorar esa posibilidad desde el gemba, siguiendo el trabajo real y entendiendo cómo interactúan las condiciones de nuestro propio sistema.

Compartir la lección, investigar la vulnerabilidad

Las causas identificadas pertenecen a las condiciones del sistema en el que ocurrió la falla. No puede trasladarse automáticamente de una organización a otra.

Pero el resultado observado sí puede convertirse en una advertencia útil.

Podemos aprender de lo sucedido en otro lugar sin asumir que su explicación es también la nuestra. Podemos reconocer que nuestros procesos son diferentes sin utilizar esa diferencia como una razón para dejar de investigar.

La pregunta más útil no es si nuestro sistema es igual.

Es si nuestro sistema, bajo sus propias circunstancias, podría producir el mismo resultado.

La lección puede compartirse. La vulnerabilidad debe investigarse localmente.

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Do not ask whether your system is the same. Ask whether it could produce the same result.