La verdadera solución de problemas no consiste en hacer que los problemas desaparezcan rápidamente, sino en asegurarse de que no vuelvan a ocurrir.

Las organizaciones mejoran cuando dejan de tratar los síntomas y comienzan a comprender las causas raíz. Al hacer mejores preguntas, verificar los hechos y mejorar el sistema en lugar de culpar a las personas, los problemas recurrentes se convierten en oportunidades para aprender.

La solución de problemas no es una colección de herramientas. Es una forma de pensar.

Los analgésicos no sueldan los huesos rotos

Los analgésicos alivian el dolor, pero no reparan la lesión.

Con frecuencia, las organizaciones celebran cuando un problema parece desaparecer, sin preguntarse qué lo provocó. Las soluciones temporales pueden reducir el dolor de hoy, pero sólo eliminar la causa raíz evita que el problema regrese.

La verdadera solución de problemas comienza cuando miramos más allá del síntoma.

No confundas alivio con mejora.